En los casinos es muy común escuchar a la gente hablando de rachas. Hay historias épicas de ganancias consecutivas, así como también de largas etapas de pérdidas. También hay otros relatos que dan cuenta de cómo alguna persona venció una mala racha y dio vuelta a la historia, así como versiones de cábalas, amuletos y supersticiones.
Lo cierto es que no hay ningún sustento científico para demostrar que las rachas existen y que se puede influenciar de algún modo a la suerte. Lo que sí podemos afirmar, en cambio, es que las rachas son más bien percepciones y que tienen un efecto psicológico muy potente influenciando nuestras decisiones y nuestros actos.
En este artículo analizaremos qué son las rachas, cómo funcionan a nivel psicológico y cómo pueden ser usadas a nuestro favor.
Algunas definiciones
Para comenzar es bueno intentar establecer algunas definiciones que pueden colaborar a responder la pregunta del principio: ¿la racha existe?
En el mundo del azar, las rachas están relacionadas con jugadas consecutivas con un mismo resultado. Si el resultado es positivo, se interpreta como una racha de buena suerte, y si el resultado es negativo, será una racha de mala suerte.
¿Pero es esto algo real o es más bien una percepción? Lo cierto es que no hay forma de explicar las rachas. Todos los casinos online y físicos tienen un sistema llamado RNG, por sus siglas en inglés Random Number Generator, que garantiza que todas las secuencias de números, símbolos, naipes y dados sean totalmente aleatorias. Ningún casino tiene mano en los resultados de los juegos y el azar cobra total protagonismo.
Por su parte, el azar se relaciona con la incapacidad de predecir situaciones. Hay algunas cosas que se pueden predecir por los hechos anteriores y su linealidad, mientras que hay otras que son totalmente impredecibles. Como, por ejemplo, qué número saldrá en la ruleta online o cuál será la siguiente carta de una baraja en aparecer. Lo único que sabemos es que la bola de la ruleta tiene las mismas probabilidades de aterrizar en cualquiera de las 37 o 38 ranuras.
Y aquí viene una definición adicional, la de las probabilidades. En los juegos de azar, las probabilidades hacen referencia a la posibilidad de que un evento determinado ocurra. Las probabilidades generalmente se expresan con una fracción o un porcentaje y son utilizadas por los casinos para determinar la ventaja de la casa.
¿La suerte es una realidad o una percepción?
Ahora que ya están dadas todas estas definiciones, es posible analizar con más profundidad la existencia de las rachas y de la buena y la mala suerte.
Lo cierto es que las rachas no son más que percepciones de las personas, no son reales, sino más bien una concatenación de casualidades que hacen creer algo que no es posible. No hay un agente externo trabajando a favor o en contra de que el jugador logre una bola u otra o saque un naipe de terminado. Todo tiene que ver con las probabilidades y con el azar y ambas cosas son totalmente inmanejables e impredecibles.
De todos modos, las percepciones que los apostadores van teniendo sobre su propio juego tienen un efecto psicológico profundo que afecta la forma en la que ven las cosas y las decisiones que toman.
Por ejemplo, si una persona cree que está atravesando una racha ganadora, es posible que decida aumentar o arriesgar más bankroll y hacer una apuesta más alta. Y puede ser que vuelva a ganar, lo que hará que esta persona reafirme su sensación de buena suerte. ¿Pero qué pasa si pierde? Realmente sería una pérdida mucho mayor de la esperada.
Entonces, por más que el apostador sienta que está frente a una buena racha, es importante que se mantenga firme frente a su plan de apuesta y que no tome decisiones precipitadas que pueden afectar su bienestar y su patrimonio.
El rol de las supersticiones
De la mano de la buena suerte vienen las supersticiones. Estas no son más que formas que utiliza el ser humano para creer que tiene injerencia en el devenir de los hechos. Entonces, aparecen los números o los colores de la suerte, los amuletos y las cábalas.
Pero si se piensa de un modo racional, no hay explicación científica que demuestre que semejante cosa existe. Más bien todo lo contrario.
Imagina una ruleta de casino online en la que la bola gira y gira. El primer jugador apostó todo al 1 y trae su amuleto de la suerte. El jugador número 2 apostó todo al 2 y también trae su amuleto de la suerte, y así con todos los jugadores. ¿Por qué pensaríamos que la suerte va a premiar a un amuleto por sobre el otro? La realidad es que ninguno tiene más probabilidades que los otros de que salga su número.
La forma más segura de jugar juegos de azar
Si vas a jugar a un juego de azar en un casino online o físico, debes tener en cuenta algunas consideraciones que son muy importantes para no dejarte influenciar por las sensaciones de buenas o malas rachas.
En primer lugar, debes recordar que no hay forma de influenciar el azar. Es por esto que siempre es bueno definir alguna estrategia y cumplirla a rajatabla. Depende del juego que escojas, será la estrategia que utilizarás. Pero esta estrategia debe estar bien pautada para que no puedas salirte del plan inicial. Y deberás utilizarla a sabiendas de que no hay estrategias infalibles cuando de juegos de azar se trata. Si estás pensando en jugar al blackjack, por ejemplo, te servirá saber qué papel juegan tus habilidades vs. la suerte.
Por otro lado, debes establecer un presupuesto y ser fiel a él. Este debe ser lo más estructurado posible y debe contemplar no solo el total de lo que jugarás, sino también cuánto apostarás por mano o ronda.
Por último, es importante que las decisiones que tomes siempre estén más relacionadas con la razón y la intuición, que con cuestiones atadas a supersticiones. No hay nada en el casino online como las buenas o las malas rachas, y todo puede cambiar de un momento a otro, ¡por decisión de la suerte! Por eso, juega siempre responsablemente priorizando la diversión sana.


