Si eres asiduo jugador en los casinos online, seguramente más de una vez has visto en el panel de control de los juegos un botón con forma de rayo o la opción de Juego Rápido.
Aunque posiblemente nunca los hayas utilizado, es casi seguro que te genera intriga. Y está bien que lo haga, porque muchas veces se vuelve tentadora la posibilidad de que los rodillos de una slot online giren más rápido que de costumbre y hagan esperar menos para revelar el resultado del giro.
Sin embargo, activar o no esta función puede cambiar por completo la dinámica de tu sesión de juego. Por eso, a continuación, te invitamos a conocer qué diferencias hay entre jugar con la velocidad estándar y el Fast Play y qué repercusión puede tener cada elección sobre tu bolsillo.
Una diferencia de forma
Si eliges jugar de uno u otro modo, notarás enseguida la diferencia. La velocidad estándar es la que los estudios que desarrollan los juegos han tenido en mente a la hora de diseñarlos. Por eso, es la más indicada para que disfrutes a fondo la experiencia. Cuando juegas a ritmo regular, puedes apreciar los cambios de velocidad y tensión de la música a medida que te acercas a un premio, así como también las distintas animaciones que se asocian a cada jugada, entre muchos otros condimentos.
Si, en cambio, eliges jugar en Fast Play, o modo rápido, todo eso se esfuma y vas directo al grano. Los tiempos muertos se eliminan y, con ellos, todo adorno o complemento que solo tenga fines estéticos. Eso hace que en un juego de mesa, por ejemplo, las cartas aparezcan instantáneamente sobre el tapete, o, en caso de jugar a una tragaperras online, los rodillos se detengan en el mismo momento en que presionas el botón de giro. ¡Ni siquiera los verás moverse!
Modo rápido: ¿qué cambia?
Pero, en el modo rápido, además de desaparecer todos los fuegos artificiales que hacen que la experiencia de juego sea más emocionante o cinematográfica, hay otros tres puntos clave que se modifican:
- Aumenta el volumen de juego: Este es uno de los cambios más importantes. Es que, si, por ejemplo, estás jugando a una slot online, en la velocidad normal del juego puedes dar unos 400 giros en una hora. Mientras que con el Fast Play activado ese número puede llegar a duplicarse o triplicarse. Eso significa que la volatilidad del juego se notará mucho más rápido.
- Se hace más importante una buena gestión del presupuesto: Al jugar más rápido, te expones en menos tiempo al margen de ganancia de la casa. Esto hace que puedas perder muy fácil el control si no sabes poner la cabeza fría. Sin embargo, si sabes cuánto quieres apostar y sabes ponerte límites, puede resultar una herramienta muy útil.
- Disminuye el suspenso y, con él, la emoción: Gran parte de la dopamina que generan los juegos de casino tiene que ver con esa milésima de segundo en la que no se termina de saber si la bola de la ruleta se detendrá en tal o cual número, o si los rodillos revelarán la ansiada combinación de símbolos. Con el juego rápido, esa dopamina tan especial desaparece para dejar paso al resultado matemático puro y duro.
¿Cómo saber cuál de los dos modos de juego te conviene más?
No hay un modo que sea mejor que otro. En realidad, la elección va a depender de tus intereses, tu tiempo y tu estilo de juego.
Si lo que quieres es tratar de acceder a la bonificación del juego a como dé lugar, o invertir mucho presupuesto más rápidamente, entonces el Fast Play sería la mejor opción para ti. Lo mismo en caso de que no dispongas de mucho tiempo para tu sesión de juego y estés usando una pausa entre tareas para probar suerte.
El modo de velocidad estándar puede ser más aconsejable en caso de que estés conociendo una tragaperras nueva, por ejemplo. Así podrás disfrutarla más en todo su esplendor, sin saltarte sus animaciones y efectos. También es ideal si lo que quieres es un rato de juego distendido, en donde el tiempo no es un factor importante.
Eso sí, no debes elegir pensando que una de las dos velocidades de juego tiene más probabilidades de entregar premios que la otra. Todos los juegos de casino online funcionan con un RNG (Generador de Números Aleatorios) que garantiza que todos sus resultados son azarosos y transparentes. Y en nada influye que los rodillos giren más rápido o más lento, o que las cartas se distribuyan más rápido. Que la animación dure cinco segundos o medio segundo es irrelevante para el algoritmo que hay detrás de estos juegos, porque el resultado ya ha sido procesado por el servidor del casino antes de que la animación finalice. ¡Así que elige sin pensar en ello!
Tú decides el ritmo de la diversión
Cuando vayas a jugar juegos de casino, lo más importante siempre es que te diviertas y lo pases bien. Por eso, la elección entre Fast Play y velocidad estándar debe tener también ese objetivo como norte.
Si quieres probar a ver cómo te resulta jugar en máxima velocidad, puedes jugar unas rondas en slots online que dan esa posibilidad, como Chronos Joker y Reactoonz 2 de Play’n GO, y Gates of Olympus de Pragmatic Play.
Cuando juegues, concéntrate en disfrutar. Y recuerda apostar siempre con responsabilidad. Sobre todo, cuando juegues en alta velocidad, ya que el presupuesto se te consumirá más rápido. ¡Que sea con suerte!



